“Estuve en Lanzarote de julio a octubre haciendo prácticas en un hotel de Playa Blanca. A comienzos de la práctica fue muy difícil para mí porque todo era nuevo y diferente, clima diferente y ambiente diferente; gente nueva y trabajo nuevo y claro que también un piso nuevo con nuevos compañeros de piso.

La primera cosa que mi nueva compañera de piso me dijo fue: “No puedes dormir aquí porque nadie me lo ha dicho y además no hay espacio para ti.” Ella me dijo todo eso en español y yo no entendí nada. Lo único que quería era solo irme a casa a Alemania. Las primeras tres semanas fueron una mierda porque siempre estaba cansada, estresada y hecha polvo. Fumé mucho y comí solo dulces.

Después de tres meses, Lanzarote me gusta mucho. Es una isla única, me gusta la gente que vive aquí y también la gente en mi trabajo. Todos son abiertos, amables y divertidos.

Al comienzo yo no hablaba nada de español, sólo ¡hola!, ¿Qué tal? y ¡adiós! o ¡hasta luego!, pero poco a poco empecé a hablar más. Fui a clases de español en Yaiza. Esto me ayudó mucho porque tenía una profesora muy simpática.

En general fue una aventura única para mí. Conocí mucha gente divertida y simpática.

Me gustaría volver a Lanzarote un día.”

Miriam Schwede – 21 años – Nivel A1

Praktikantin-Miriam